La tradición de celebrar a los ahijados con macetas de alfeñique en Santiago de Cali

La tradición de celebrar a los ahijados con macetas de alfeñique en Santiago de Cali

La tradición de celebrar a los ahijados con macetas de alfeñique
en Santiago de Cali

En Cali, el azúcar es un elemento que cohesiona a la comunidad. La maceta de alfeñique, elaborada por artesanas y artesanos tradicionales, es el soporte simbólico de una relación social de parentesco entre un ahijado y su madrina o padrino, que además expresa un rico universo simbólico en torno a la solidaridad intergeneracional, la responsabilidad social hacia la niñez y el fortalecimiento de los vínculos familiares.

Testimonio

“Yo vivo muy agradecida con las macetas porque con las macetas he comprado cosas para mi hogar, he ayudado a mis hijas, hubo a alguna que le ayudé a comprar computador con las macetas, cositas así.Entonces uno se hace esa ilusión, con las macetas voy a hacer esto… con las macetas voy a pagar esto… El año anterior con las macetas me fui a pasear, una ilusión que tenía años que no había podido hacerlo y lo hice.Ya mis hijas están integradas allí y mi esposo, y cuando empiezan las macetas todo el mundo… ya la una pinta, la otra ayuda a poner esto… eso es una unión familiar.”

Rosa Cobo es una macetera de 63 años que lleva desde muy pequeña trabajando como sabedora de esta manifestación. Ella nació en Cali y su mamá desde los 15 años le enseñó a trabajar el alfeñique. Rosa ayudaba a su mamá a vender macetas hasta que se casó y su madre le dijo que era hora de que empezara a vender las suyas de manera independiente. Asimismo, entrega muchísimo amor en cada arreglo, cada dulce, cada figura y siente que su mayor deseo es que todos se sientan felices con los resultados de su labor, tanto niños como adultos. Resalta que este conocimiento que ha sido heredado por su madre también lo ha transmitido a sus hijas y a toda su familia, por eso en temporada del día de los ahijados todos y todas en su casa se unen para llevar a cabo esta actividad, incluyendo su madre. Por último, hace énfasis en lo importante que es esta manifestación en tu vida y cómo ha logrado cumplir muchos sueños y propósitos a través de la elaboración de las macetas de alfeñique.

“… Pero a medida que empecé a hacer las macetas y me fui dando cuenta del valor tan hermoso que esto tenía. De que no era solamente hacer una manualidad como las otras que yo hacía, sino que estaba entregando en ella parte de mi sentir, de mi corazón y que a su vez la persona que lo compraba eso era lo que entregaba a ese ahijado… entonces se volvió para mi algo muy, muy importante.”

Martha Ortiz Pineda es artesana de la azúcar y vive en la ciudad de Cali. Ella hace parte del colectivo de artesanas que depende económicamente de esta manifestación. Martha ha entregado con pasión su servicio y desea reflejarlo en cada una de sus macetas. Para ella el azúcar es una herramienta que permite a todos los caleños expresar la importancia de las relaciones de compadrazgo y el vínculo que establecen los ahijados con sus padrinos. Este oficio fue adquirido por ella unos 30 años atrás, cabe resaltar que Martha no proviene de familia con tradición de elaborar el alfeñique, pero esto no ha sido un impedimento para adquirir este conocimiento y querer vivir activamente como sabedora de esta manifestación. Por otra parte, Martha menciona el éxito que tuvo el festival virtual de celebrar a los ahijados con macetas de alfeñique y lo satisfechas que quedaron las artesanas con el alcance de la virtualidad.

“Somos el único municipio aquí en el departamento, o mejor dicho a nivel nacional que tejemos con caña flecha.  que tejemos con caña flecha. Como dije anteriormente mis padres siempre se han dedicado a eso, mi madre, mi abuelo y eso se lo van inculcando. Lastimosamente en municipio no hay otra fuente de. Todo es relacionado a la artesanía. Entonces es decir, que el niño desde que nace, desde que uno nace 5 o 6 años estamos aprendiendo lo primordial que es tejer, lo van inculcando. Es como cuando al católico le dicen “usted tiene que rezar, acá nos dicen usted tiene que trenzar”.

Ever Sánchez es un artesano de 27 años que practica la tejeduría en caña flecha en un municipio cordobés llamado Tuchín. Pertenece al resguardo indígena Zenú, por lo que ha heredado de sus ancestros y de sus familiares este oficio que lo hace sentir tan orgulloso de su etnia y su resguardo. Asimismo, resalta que su familia se ha dedicado a la tejeduría toda su vida y por eso desde temprana edad recibió este conocimiento. El sombrero vueltiao es una de las prendas más representativas de la identidad caribeña y de este objeto se derivan muchos otros en esta técnica: bolsos, zapatos, billeteras, manillas y demás artesanías. Este lugar de la costa depende enteramente de la comercialización de estos productos, por esta razón Ever y los demás artesanos de la región se han visto fuertemente afectados por la pandemia actual. Sin embargo, mantiene la esperanza en que este suceso será pasajero y no queda más que trenzar para que esta tradición ancestral no se debilite y sobreviva en las futuras generaciones.

Fotografías: Rosa Cobo
Martha Ortíz
Luis Fernando Arenas Guerra