La historia de Punto y Seguido se remonta a varios años atrás, para ser específicos, al 2008, cuando aún parecía lejano publicar a través de pantallas y, tal vez, algunes de nuestres querides lectores todavía eran infantes. Inició con el propósito sincero de “brindarle a les estudiantes de la Facultad de Artes y Humanidades un espacio para explorar” a través de una publicación estudiantil semestral. En ese entonces era impresa y se llamaba REC, haciendo referencia a la palabra ‘grabando’ o recording en inglés. Trataba temas de todo tipo y entre sus páginas había fotografías, registros de artes plásticas, poemas, ensayos e inclusive un manifiesto de lo feo. Era un espacio de libre expresión para les estudiantes de Artes y Humanidades donde se podía encontrar todo el frenesí creativo que muchas veces no podía salir dentro de las clases.

Duró muchos años y sacó muy buenas publicaciones como La Impotencia, en su segunda edición, o El Olvido, en una de sus últimas; de aquí una invitación para que revisen nuestro pasado como REC. Sin embargo, como muchas cosas buenas en la vida, la revista murió y fue olvidada por muchas generaciones de estudiantes. Ella era financiada por el Departamento de Arte a través de una fiesta que se realizaba cada octubre llamada La Trementina. Era popular dentro de la Facultad, pero en esa época, entre 2014 y 2015, muchos de les estudiantes que lideraban el comité editorial terminaron sus carreras y, al graduarse, quienes permanecieron se quedaron sin los contactos para hacer la fiesta y sin ella no hubo fondos. Las publicaciones se volvieron anuales y, aunque había bastante experiencia desde lo editorial, no había quienes manejaran lo financiero. Finalmente, el comité editorial se redujo, por lo que para el periodo de 2017 a 2018 la revista murió.

Para esta edición hemos elegido Brotar como nuestro tema principal. No solo reformamos la antigua REC y la adaptamos a las nuevas circunstancias de publicación digital y lo autogestionado, sino que también ofrecemos la oportunidad a les integrantes de la Facultad de Artes y Humanidades de la Universidad de los Andes de aprovechar el espacio y desarrollarse en él durante sus procesos creativos y académicos. Brotar es tanto el crecer según las condiciones como el eventual florecimiento. En últimas, planteamos una pregunta por el proceso: nuestras capacidades de desarrollo tanto en el plano de la comunidad como en el diseño editorial. Una propuesta en estos términos reconoce todo el trabajo que subyace al resurgimiento de la iniciativa, además de poner en el horizonte el potencial de una publicación que se mantendrá en el tiempo y reunirá a estudiantes de distintas disciplinas. Por lo anterior, Brotar es una propuesta de lectura que apela a crear puentes entre distintos contenidos que, aunque desde metodologías distintas, son capaces de construir una conversación amplia y fructífera.

Solo hasta el año pasado, 2020, David Echeverri y María José Dávila, actuales integrantes de la revista y representantes estudiantiles de la Facultad durante el año 2020, decidieron revivirla buscando crear un espacio de convergencia, difusión y divulgación para toda la comunidad. El proyecto se materializó en el segundo semestre del 2020, lanzando convocatorias para que quien tuviera interés, fuera de pregrado o posgrado, hicieran parte de esta nueva revista en la que hoy les presentamos su primera edición: Brotar.

En este número, la audiencia se encontrará con cuatro secciones que no apuntan a una lectura rígida que valore las obras solo desde sus formas. Más bien, editorialmente buscamos construir puentes que esperamos ayuden a trazar nuevas conexiones entre los contenidos que hemos recibido a través de nuestra convocatoria semestral. La primera sección, «Experiencias sensitivas», reúne cuatro propuestas que ponen de premisa la capacidad sensorial desde diferentes narrativas. En la segunda sección, «A propósito de cuerpos y cadáveres», agrupamos tres proyectos que cuestionan el papel del cuerpo inmerso en vivencias desiguales. «Resistir el desastre», nuestro tercer momento, le toma el pulso a circunstancias actuales sobre las cuales es necesario que reflexionemos. Finalmente, «En la memoria de otres», les autores se interesan por explorar y narrar experiencias ajenas.

Para nosotres, la reaparición de la iniciativa es la posibilidad no solo de reunir las producciones de les estudiantes actuales, sino también de hacerlas públicas y así divulgar todo un movimiento artístico e intelectual en nuestra comunidad. Esperamos que ustedes, lectores, disfruten de esta publicación, pues es indudable la calidad, creatividad y rigor que requieren todas y cada una de las propuestas. Además, queremos agradecer a todes quienes creyeron en el proyecto, tanto autores como a editores, a la Oficina de Comunicaciones de la Facultad de Artes y Humanidades, y, por último, a usted que se aventuró a apoyarnos.

Atentamente,

Equipo Editorial Punto y Seguido.